sábado, 22 de octubre de 2011

... MAR REGUERAS (Mayo 2011)



Acaba de recalar en Madrid la adaptación de la novela de Warren Adler, que a su vez adaptó al cine y que hace unos siete meses, llevó a los escenarios Garbi Losada. Hablamos de una historia real, que ocurrió en la década de los cincuenta y que protagonizó un matrimonio aparentemente ideal; un matrimonio que vivía muy bien con el sueldo de su marido, un abogado de prestigio... Hasta que un día, su mujer se cansó de estar detrás, de ser la esposa sumisa y abnegada. Comenzó a trabajar y a reconocer su valía. A partir de aquí la aparente estabilidad de esa familia se resquebrajó hasta desembocar en una batalla campal que culminó con la muerte bajo los vidriosos brazos de la gigantesca lámpara que presidía el lujoso salón, ya en ruinas...
Mar Regueras interpreta la virtuosa esposa que en un momento dado, piensa que debe hacer algo con su vida, ha de hacer algo con su vida... No sé si “Porque ella lo vale”...

Mar Regueras: (risas) Entre otras cosas, sí, “porque yo lo valgo”.

Pregunta: ¿El amor y el odio son las dos caras de una misma moneda?

Mar Regueras: Dicen que del amor al odio hay un paso y efectivamente es así; de hecho así lo podemos comprobar en esta comedia negra... También es cierto que el matrimonio llevaba 18 años... Y que las cosas no suelen ocurrir de un día para otro; pero es cierto que durante ese trayecto de casi dos décadas, ha habido de todo y al final es una pena, que los dos personajes acaben perdiendo por una lucha de poder y en este caso pierden lo más maravilloso que tenemos, que es la vida.

Pregunta: ¿Estos dos personajes han perdido, son perdedores, desde un principio?


Mar Regueras: No te puedo decir en qué momento pierden, no sé en qué momento pierden del todo, pero creo que en el momento en el que una batalla comienza no hay ganadores, porque siempre por una parte pierden muchos más, aunque parezca que hay ganadores... Al final todos han perdido... No sabría decirte en qué momento, pero sí, en el instante en el que deciden llegar al final y no pactar unas razones justas, o terminar y convertirla en una batalla campal, desde luego los dos personajes pierden.

Pregunta: En un momento dado el abogado y amigo del Sr. Rose dice una frase que creo acertada y además puede ser lo que les ocurra a este matrimonio “Alguien que no acepta que tu pareja ya no te quiere. Alguien que no quiere ver que tu pareja quiere ser feliz lejos de ti. Alguien que no acepta que una relación se ha terminado”...


Mar Regueras: Yo creo que mi personaje, Bárbara, quiere divorciarse hasta el final, y cuando lo dice lo dice con todas las consecuencias; claro es que no quiere llegar a la muerte, pero sí se plantea que se acabó esa relación y es lo que ocurre con muchas mujeres; sin embargo lo que pasa con muchos hombres, y también en esta novela llevada al teatro es que el hombre no es capaz de entender que la mujer ya no quiere estar con él, y de hecho, sigue ocurriendo hoy en día que hay hombres que incluso “ni conmigo ni sin mí” y acaban matando a su pareja... Lamentablemente es algo que tenemos a la orden del día...Creo que esa frase se refiere más al personaje de Carlos Sobera...

Pregunta: ¿Cómo ha sido y está siendo la vuelta a las tablas?


Mar Regueras: La verdad es que está siendo muy bueno... Empezando a recordar ya lo que era subirse al escenario, aunque llevamos ya algunos meses de gira, empezamos en noviembre, pero así con una continuidad diaria lo estamos haciendo en Madrid, la verdad saboreándolo mucho, porque teníamos ganas de volver con algo interesante y creo que en este caso “La guerra de los Rose” nos proporciona a los dos ese aliciente, ese caramelo que necesitábamos para volver a las tablas...

Pregunta: Un caramelo muy exigente, y en tu caso una exigencia doble. El personaje en sí es muy rico dramáticamente y físicamente, te tienes que cuidar mucho para conservar la agilidad que sobre el escenario demuestras...


Mar Regueras: Sí, la verdad es que todavía me quedan algunos restos de cuando era bailarina, de hecho hace unos días, fue al teatro una de las coreógrafas con las que comencé, Lola González y le dije: “¿Qué hacemos algo?” (risas)... Y todavía me quedan algunos recursos de aquella época, y ahora también estoy volviendo a ponerme las pilas, entreno en un centro muy bueno... y estar aún mejor, porque a medida que pasan los años, una va perdiendo fuelle.

Pregunta: ¿Cómo surge esta oportunidad, cómo aparece en tu camino?


Mar Regueras: Apareció por mi compañero, que forma parte de la producción. Carlos tiene una parte de la producción. Nos conocíamos desde hace tiempo, nos habíamos cruzado por los platós como el de Telecinco, siempre había habido feelling, siempre habíamos tenido ganas de trabajar juntos, de conocernos; lo encontré en un estreno, acababa de hacer “Herederos” y me ofreció la función, la ojeé y sólo con el nombre, que es algo que ya tiene peso, recordé la película y me pareció que era una buena manera de volver a los escenarios. Me encantó porque es un personaje muy rico, donde puedes ir desde el amor al odio, pasas por bastantes registros que es muy interesante a nivel actoral.

Pregunta: Y del humor negro al dramatismo más absoluto. ¿Es complicado nadar entre esas dos aguas o facetas?


Mar Regueras: Sí es difícil encontrarle el punto, estar dando comedia pero a la vez meterle toda la carga que lleva la función; pero cuando lo encuentras, hay un día que se lo encuentras más otros menos, es bastante gratificante... También es verdad que si todos recordamos la película, veremos que ésta era mucho más dura y nosotros hemos querido llegar al público de una manera más cómica, porque creemos que desde la comedia, desde el humor, entran mucho mejor las cosas, son más fáciles de entender...

Pregunta: A la salida escuchaba a algún espectador comentar extrañado “Nos estamos riendo de esto”... Y realmente nos reímos de algo muy grave y lo peor es que resulta muy cómico ¿no?

Mar Regueras: Efectivamente (risas) A veces es porque la gente se siente en algunos comentarios identificados y otras veces el pudor de cosas que pasan nos hacen reír...

Pregunta: A veces podemos pensar que lo que nos mostráis sobre el escenario es imposible que ocurra, aunque se basa en algo real...

Mar Regueras: Sí, totalmente. Es un hecho real que pasó en los años cincuenta. La obra está escrita posteriormente, fue llevada al cine en los ochenta, a finales de la década, pero yo creo que una de las cosas que tiene la obra y por lo que engancha, es porque estamos hablando de algo que ocurre hoy en día; las bodas desde luego no están de moda, pero los divorcios sí... están a la orden del día...

Pregunta: ¿Podemos afirmar que dentro de cada ser humano hay una bestia deseando salir?

Mar Regueras: ... No sé si una bestia y no sé si está deseando salir... pero desde luego, lo que sí es cierto, es que todos tenemos nuestra parte buena, nuestros momentos más malos y que a veces hay que controlar esa agresividad y no llegar hasta los extremos que llegan los personajes, porque entonces viviríamos en un mundo más loco todavía...

Pregunta: Decías que las bodas están en crisis... ¿tal vez nos hemos dado cuenta de que para amar no son necesarios unos papeles que lo único que ocasionan son problemas?

Mar Regueras: No sé si nos hemos dado cuenta de eso o es que ya no creemos en el amor... o que la sociedad ha cambiado muchísimo... Yo creo que sí, que hemos cambiado pero para nosotras, para la mujer, porque el hombre sigue igual, mientras las mujeres seguimos ocupándonos de la casa y además trabajamos fuera, y esto es algo que descompensa muchísimo la pareja... tiene que haber una compensación... basta ya de que los hombres digan “ayudo en casa”... Ayudo, no; aquí todo es en un cincuenta por ciento... Ahora no nos olvidemos de que un hombre es un hombre y una mujer, una mujer y la caballerosidad no está reñida con la igualdad...

Pregunta: Sí, hay mucho comentario demagogo y machista que dice algo así como que las mujeres ya no queremos que nos dejen pasar antes o que nos abran las puertas...

Mar Regueras: Exactamente...No, una cosa es una cosa y otra es otra.

Pregunta: Has hablado de la crisis del matrimonio, hablemos de la otra crisis... ¿La estáis notando?


Mar Regueras: Bueno, se nota en todos los oficios, desde luego en el nuestro muchísimo... No entiendo lo de las televisiones porque no las veo en crisis, pero bueno, todo el mundo se une a la misma palabra y sacamos beneficio del trabajo de los demás... Lo que sí es cierto es que si antes se hacían dos o tres bolos en una plaza, ahora se hace uno; montas, haces el bolo y desmontas... y así andamos ¿no?... Haciendo bolos de un día, con lo que efectivamente se nota, quizá no tanto en el teatro, más en otros menesteres u otros medios, pero se nota...

Pregunta: Has hablado de televisión, algunos compañeros, comentan que en estos momentos se están viviendo buenos tiempos sobre todo para el actor, por el gran número de series españolas que se están emitiendo...


Mar Regueras: Pues no sé, será para algunos actores... porque desde luego los presupuestos y lo que te ofrecen es absolutamente demencial... Me imagino que los que están trabajando lo están (desde luego porque son buenos, pero ésta es otra historia) porque han aceptado una miseria de presupuestos que a excepción de algunos, son una auténtica miseria... Yo no entiendo cómo se puede comer así, porque a este paso, dentro de nada nos tocará hacerlo gratis...

Pregunta: ¿Cuál sería la solución... falta unidad quizá...?


Mar Regueras: Básicamente no tener los mínimos que tenemos, que todo el mundo se agarra a los mínimos; tener también otras leyes que nos apoyaran... desde luego como nuestra carrera no tiene nada que ver, es tan efímera y hoy eres famoso, ganas algo de dinero y dejas de salir en la tele un mes y ya no ganas ni vales nada... creo que tendríamos que tener unos mínimos... Ya hay gente que hace cosas, como “La casa del actor” para cuando te estás muriendo de hambre, entonces... pero deberíamos hacer más cosas, desde luego como dices, deberíamos estar mucho más unidos... y no aceptar depende de qué presupuestos...

Pregunta: Sí, si siempre hay alguien que acepte un presupuesto miserable...

Mar Regueras: Claro, el problema es ése...

Pregunta: Y paradójicamente, éste es uno de los momentos en los que contrariamente a lo que podría pensarse, se acentúa el individualismo, la desunión...

Mar Regueras: Sí, cada uno va a lo suyo y ahora los que pueden se aprovechan para trabajar aunque sea por poco, pero trabajar... entonces, al final, pasa lo que pasa...

Sofía Basalo.

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